Empezaremos por quitarnos las lentillas o las gafas "clásicas", o si no no tiene sentido. Si somos conscientes de que fijamos la vista y que al principio de ponernos las gafas estenopeicas los ojos estarán obligados (por así decirlo) a moverse y centralizar la mirada, nos daremos cuenta de que aparecerán las primeras tensiones, quizás mareos. Esto es debido a que el ojo no está acostumbrado al movimiento, y este cambio crea molestia. Es aquí donde tendríamos que quitarnos las gafas reticulares y no empezar a usarlas hasta el próximo día.
Necesitamos un proceso de adaptación en el que uno mismo vaya marcando los limites (aunque hay gente que necesita que se les diga cuanto tiempo tiene que aumentar cada día el uso de las gafas, en este caso yo les diría que ampliaran 5 minutos cada día) ya que no somos máquinas. Cuando llegas a 40 o 50 minutos se considera que el ojo está adaptado a las gafas. Una cosa muy importante en el proceso de adaptación, es ponerle mucha atención a la relajación, ya que si no podemos ver imágenes dobles o letras salidas. Una manera muy buena de relajarse es ponerse las gafas paseando o sentado bajo el sol. También si aparecen letras o imágenes dobles, podemos hacer tres barridos (que es como barrer las letras o imágenes sin necesidad de verlas bien). Después suelen desaparecer las dobles letras e imágenes.